Ordenadores lentos: trucos poco conocidos para acelerar Windows 11

Acelera Windows 11 con trucos poco conocidos y sin programas: ajustes de energía, índice, almacenamiento, gráficos, apps en segundo plano y más.
Ordenadores lentos: trucos poco conocidos para acelerar Windows 11

¿Tu PC con Windows 11 va más lento de lo que debería? No siempre hace falta formatear ni instalar programas de terceros. Windows 11 incluye ajustes y herramientas poco conocidas que, bien usadas, pueden devolverle agilidad a un equipo modesto sin complicaciones. En esta guía práctica encontrarás técnicas sencillas, explicadas paso a paso y pensadas para usuarios no expertos, para que optimices el sistema de forma segura y con resultados visibles.

Diagnóstico rápido para saber por dónde empezar

Antes de tocar nada, conviene identificar el origen del problema. Un diagnóstico básico evita cambios innecesarios y te ahorra tiempo.

  • Comprueba el uso de recursos: pulsa Ctrl + Shift + Esc para abrir el Administrador de tareas. Observa CPU, memoria, disco y red. Si un proceso monopoliza recursos, actúa sobre él primero.
  • Revisa el almacenamiento libre: ve a Configuración > Sistema > Almacenamiento. Si tu unidad del sistema (C:) está por debajo del 15% libre, liberar espacio puede mejorar mucho el rendimiento.
  • Actualiza Windows: en Configuración > Windows Update, instala actualizaciones pendientes. Muchas corrigen fallos de rendimiento y controladores.

Trucos poco conocidos con herramientas integradas

Activa el modo de eficiencia para apps que consumen de más

Cuando una aplicación se pone “glotona”, puedes contenerla sin cerrarla.

  • Abre Administrador de tareas (Ctrl + Shift + Esc), ve a Procesos, clic derecho sobre la app y elige Modo de eficiencia. Windows limitará su consumo de CPU y energía, liberando recursos para el resto del sistema.
  • Úsalo en apps en segundo plano (por ejemplo, clientes de sincronización) mientras trabajas con programas pesados.

Ajusta la búsqueda: menos indexación, más velocidad

El indexador de Windows acelera las búsquedas, pero en equipos modestos puede consumir disco y CPU al catalogar archivos.

  • Ve a Configuración > Privacidad y seguridad > Búsqueda en Windows.
  • En Buscar mis archivos, selecciona Clásica para limitar la indexación a bibliotecas y escritorio.
  • En Exclusiones, añade carpetas con muchos archivos que no necesitas buscar (por ejemplo, descargas antiguas o carpetas de proyectos con miles de archivos temporales).

Consejo extra: reconstruye el índice si notas búsquedas lentas o resultados erróneos. Abre Panel de control y busca Opciones de indización > Avanzado > Reconstruir.

Sensor de almacenamiento: limpieza automática y profunda

La limpieza manual del disco es cosa del pasado con el Sensor de almacenamiento.

  • Ve a Configuración > Sistema > Almacenamiento y activa Sensor de almacenamiento.
  • En Configurar el Sensor de almacenamiento, programa la limpieza automática (diaria o semanal), elimina archivos temporales y vacía la Papelera periódicamente.
  • Si hiciste una actualización importante de Windows, usa Archivos temporales para borrar instalaciones anteriores (libera varios GB).

Elige el modo de energía adecuado (sí, marca la diferencia)

Windows 11 ajusta consumo y rendimiento. En portátiles, el modo conservador puede hacer que todo parezca más lento.

  • En Configuración > Sistema > Energía y batería (o Energía en escritorio), en Modo de energía elige Mejor rendimiento si trabajas conectado a la corriente.
  • Comprueba que el ahorro de energía no limite apps en segundo plano que necesitas (desde Uso de batería puedes permitir actividad en segundo plano a apps concretas).

Optimiza el arranque: menos procesos, inicio más veloz

  • Ve a Configuración > Aplicaciones > Inicio y desactiva lo que no necesites. Prioriza mensajería, sincronizadores y lanzadores de terceros: suelen retrasar el arranque.
  • Desde Administrador de tareas > Inicio, observa el Impacto de inicio de cada app y desactiva las de impacto alto que no uses constantemente.

Desactiva efectos visuales que consumen recursos

Los efectos de transparencia y animaciones son bonitos, pero en equipos justos suman milisegundos a cada acción.

  • Ve a Configuración > Accesibilidad > Efectos visuales y desactiva Transparencias y, si lo prefieres, Animaciones.
  • Para un ajuste más fino: busca “Ajustar la apariencia y el rendimiento de Windows”, abre la ventana y elige Ajustar para obtener el mejor rendimiento o marca solo opciones como Mostrar vistas en miniatura si las necesitas.

Widgets, Chat y otros iconos de la barra de tareas

Estos componentes cargan servicios en segundo plano.

  • Ve a Configuración > Personalización > Barra de tareas y desactiva Widgets, Chat y otros elementos que no uses.

OneDrive sin frenos: sincroniza con cabeza

La sincronización continua puede penalizar equipos con disco lento.

  • Haz clic en el icono de OneDrive en el área de notificación > Ayuda y configuración > Pausar sincronización mientras trabajas con tareas pesadas.
  • Asegúrate de que Archivos a petición está activo (ahorra espacio y reduce actividad de disco).

Optimizar unidades: TRIM para SSD y desfragmentar HDD

Windows 11 mantiene los SSD con TRIM automáticamente, pero puedes forzar la optimización si notas lentitud en el acceso a disco.

  • Busca “Desfragmentar y optimizar unidades”. Selecciona la unidad del sistema y pulsa Optimizar. En HDD desfragmenta; en SSD ejecuta TRIM.
  • Programa una optimización semanal si usas HDD.

Modo de juego y ajustes gráficos que también aceleran el escritorio

Aunque no juegues, el Modo de juego y la programación de GPU con aceleración por hardware pueden suavizar el rendimiento general en sistemas compatibles.

  • Ve a Configuración > Juegos > Modo de juego y actívalo.
  • Activa Configuración > Sistema > Pantalla > Gráficos > Programación de GPU con aceleración por hardware si tu GPU lo permite.
  • En Configuración > Sistema > Pantalla > Gráficos, asigna Alto rendimiento a apps creativas (editores de vídeo, 3D) para que usen la GPU dedicada.

Entrega de actualizaciones: limita el ancho de banda

La Optimización de distribución puede usar recursos cuando menos te conviene.

  • Ve a Configuración > Windows Update > Opciones avanzadas > Optimización de distribución y limita el ancho de banda en segundo plano. Así evitarás picos de uso de disco y red durante tu jornada.

Controladores: instala las actualizaciones opcionales

Los drivers antiguos pueden causar microcortes, lags y consumo anómalo.

  • Ve a Configuración > Windows Update > Opciones avanzadas y entra en Actualizaciones opcionales para instalar controladores ofrecidos por Windows. Suele ser una vía segura y sencilla para mejorar compatibilidad y rendimiento.

Listas de tareas y mantenimiento automático a tu hora

Windows ejecuta mantenimiento en segundo plano (indexación, comprobaciones, limpieza). Si coincide con tus horas productivas, puede notarse.

  • Abre Panel de control > Seguridad y mantenimiento. En Mantenimiento, pulsa Cambiar configuración de mantenimiento y fija una hora en la que suelas tener el equipo encendido pero sin uso.

Examen sin conexión de Microsoft Defender

Malware y adware pueden ralentizar el sistema sin que lo notes. Un análisis fuera de Windows detecta amenazas persistentes.

  • Abre Seguridad de Windows > Protección contra virus y amenazas > Opciones de examen > Examen sin conexión de Microsoft Defender. Guarda tu trabajo: el equipo se reiniciará y analizará el sistema antes de cargar Windows.

Repara archivos del sistema con dos comandos

Si notas errores extraños, menús que tardan en abrirse o fallos al actualizar, puede haber archivos del sistema dañados. Estas herramientas integradas son seguras:

  1. Abre Terminal de Windows (Administrador) desde el menú Inicio.
  2. Ejecuta primero:
DISM /Online /Cleanup-Image /RestoreHealth

Cuando termine, ejecuta:

sfc /scannow

Reinicia si se repararon archivos.

ReadyBoost: útil solo si aún usas HDD

ReadyBoost permite usar una memoria USB rápida como caché adicional. No mejora SSD, pero puede ayudar en equipos con disco duro mecánico.

  • Conecta una USB rápida (idealmente 16–32 GB). En el Explorador, clic derecho en la unidad > Propiedades > pestaña ReadyBoost > Usar este dispositivo.
  • Si tu unidad del sistema es SSD, Windows desactivará ReadyBoost automáticamente porque no aporta mejoras.

Funciones y componentes opcionales que puedes desinstalar

Eliminar características que no usas reduce procesos y consumo de disco.

  • Ve a Configuración > Aplicaciones > Características opcionales y desinstala elementos que no necesites, como Fax y escáner de Windows o idiomas que no utilices.
  • En Activar o desactivar las características de Windows (búscalo desde Inicio), desmarca funciones que no uses. Haz cambios graduales y reinicia para comprobar efectos.

Arranque rápido: pruébalo activado y desactivado

El Inicio rápido acelera el arranque, pero en algunos equipos provoca reinicios lentos o comportamientos extraños con controladores.

  • Ve a Panel de control > Hardware y sonido > Opciones de energía > Elegir la acción de los botones de inicio/apagado > Cambiar la configuración actualmente no disponible.
  • Activa o desactiva Activar inicio rápido (recomendado) y prueba cuál te funciona mejor.

Control de aplicaciones en segundo plano por app

Algunas apps se mantienen activas sin necesidad.

  • Ve a Configuración > Sistema > Energía y batería > Uso de batería. Selecciona una app y ajusta Administrado por Windows o limita su actividad en segundo plano.
  • También puedes abrir Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones instaladas, entrar en la app y revisar Permisos de aplicaciones en segundo plano.

Microsoft Edge: pestañas en suspensión para liberar memoria

Si usas Edge, esta opción reduce el consumo sin cerrar pestañas.

  • En Edge, abre Configuración > Sistema y rendimiento y activa Ahorrar recursos con pestañas en suspensión. Establece el tiempo de inactividad (por ejemplo, 5 minutos) y excluye sitios críticos que deban estar activos.

Cuándo actualizar hardware (y cuándo no)

Si tras los ajustes sigues notando lentitud, revisa:

  • Memoria RAM: 8 GB es el mínimo cómodo para uso general; 16 GB se nota con muchas pestañas y apps abiertas.
  • Almacenamiento: migrar de HDD a SSD es la mejora más notable en equipos antiguos. Windows 11 arranca, abre apps y busca archivos mucho más rápido.

Estos cambios no requieren conocimientos avanzados y, junto con los trucos anteriores, transforman la experiencia sin tener que reinstalar el sistema.

Elisa

Autor/-a de este artículo

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